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Antes
que la huella española llegara ha explorar lo que hoy delimita el suelo
Trujillano, existía allí un poblado aborigen que por sus similares
características de expresión cultural fue denominado la Nación de los
Cuicas; la cual a pesar de la conformación geográfica de este espacio
andino, solía mantener vínculos estrechos con las diferentes poblaciones
diseminadas en su territorio, así como también con otras poblaciones
indígenas que le circundaban como los Timotés, los Gayones y los Jirajaras,
entre otros. El centro principal de los Cuicas estaba situado en Carache,
existiendo también zonas de gran importancia demográfica como Boconó,
Escuque y otras que más tarde pasaron a constituir por obra del
conquistador, los llamados pueblos de Doctrina.
El Cuicas era sedentario, agricultor, recolector y cazador, llegó a adquirir
destrezas en el manejo de los cultivos; a través de la práctica, la
observación y el aprendizaje cognoscitivo, que le permitieron generar
tecnologías rudimentarias perfeccionando sus labores de siembra y
conservación de alimentos tales como: la construcción de sistema de
irrigación, muros de contención y silos. Los trabajos, los desarrollaban en
forma colectiva, pues existía una concepción comunitaria de la tierra, en
donde los productos que ésta ofrecía eran compartidos y distribuidos entre
todos los miembros de la nación que la habitaba.
En la organización social de los Cuicas predominaban dos figuras importantes
como lo eran el sacerdote y el Tabiskey (Hombre de las diez plumas) . El
sacerdote fungía como guía espiritual de la comarca, en él estaba centrada,
su intercedencia por la bondad de los creadores de la vida.
Era el único que podía tomar varias mujeres y de su descendencia era elegido
el Tabiskey. El Tabiskey era el líder comunitario para la paz y para la
guerra; era el electo por ser el más calificado entre los hijos del
sacerdote y convergía en él sabiduría para asumir acciones en la estrechez o
en la abundancia, en la interacción o en el combate.
Los Cuicas fueron grandes conocedores de la medicina natural, disponían de
una diversidad de plantas y productos naturales como la ceniza y el barro.
Para aplicarlo en las curaciones de las enfermedades que lo afligían. Las
celebraciones más importantes de los Cuicas eran la Victoria, el Nacimiento,
de un nuevo miembro y la Cosecha.
Los Cuicas también fueron excelentes artesanos, muestra evidente son los
abundantes yacimientos arqueológicos encontrados en el estado. El manejo
esmerado y diestro de la arcilla tanto para fines ornamentales como
utilitarios; el tallado de la piedra en la elaboración de pectorales,
herramientas o armas, son muestras palpables de la talentosa producción
artesanal de estos aborígenes. El Cuica no se caracterizó por ser guerrero
empedernido y aunque celaba su territorio no se afanaba en expandirlo. De
ahí que el vocablo Cuicas evoque un compromiso de fraternidad: "SOMOS
HERMANOS".

ACUEDUCTO
INDÍGENA
En la Mesa de Esnujaque del Municipio Urdaneta específicamente en el Sector
Juan Martín existen restos de hallazgos arqueológicos que pertenecen a la
cultura indígena.
PIEZAS
ARQUEOLÓGICAS
Existe vestigios de un acueducto indígena en el poblado Juan Martín
y cuevas con piezas arqueológicas precolombinas en los alrededores de las
lagunas la Estrella y la Reinosa. (Municipio Urdaneta, parroquia La Mesa de
Esnujaque.
PIEZAS INDÍGENAS
Se han hallado piezas precolombinas en el área conocida como la
Ciénega y Peña Colorada de la parroquia Jajò del municipio Urdaneta, en el
cual existe un afloramiento de piezas indígenas que según testimonios de los
pobladores se consiguen con gran facilidad.
RUINAS Y LUGARES ARQUEOLÓGICOS CEMENTERIO INDÍGENA
En el sitio denominado Higuerote de la parroquia Santa Ana del
Municipio Pampán en el antiguo camino para trasladarse a Carache, según los
pobladores han hallado reliquias arqueológicas que datan de mil años
aproximadamente.
Así mismo en Betijoque se encuentran HALLAZGOS ARQUEOLÓGICOS, denominado LOS
TIESTOS ubicado en la parroquia La Pueblita en el sector denominado Cahocoy
que también es conocido como Plan de Los Indios, sitio de reconocido valor
arqueológico, separado de la población por La Quebrada La Vichú, y donde las
excavaciones practicadas allí han permitido hallazgos de cerámica indígena
que dan idea de la cultura de estos pueblos.
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